Ingredientes
- 500 g de harina de trigo (común)
- 80 gr de agua
- 80 gr de vino blanco (Albariño o Ribeiro van muy bien)
- 100 gr de aceite de girasol (porque aguanta mejor las altas temperaturas)
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita colmada de sal (equivale a 8 o 9 g)
- opcional: 1 cucharadita de ajo (en especia)
- opcional: 1 cucharadita de pimentón dulce
- No, no me he olvidado de la levadura, es que no lleva.
- 1 huevo para pincelar
- Batimos el huevo y reservamos.
- Ponemos la harina en el centro de la mesa y dejamos un agujero en el medio (como un volcán), en el medio añadimos el agua, el vino blanco, el huevo batido y la sal (si queremos podemos añadir ajo y pimentón dulce también) y mezclamos.
- Añadimos el aceite de girasol poco a poco, mezclando bien.
- Si queda la masa muy húmeda, puede corregirse con un poco de harina y si está muy seca con un poco más de agua.
- Trabajamos la masa hasta obtener una masa lisa.
- Espolvoreamos un cuenco con un poco de harina y ponemos dentro la bola de masa.
- Espolvoreamos la bola ligeramente y tapamos con un paño.
- Dejamos reposar la masa durante media hora, para que sea más fácil de trabajar.
- Una vez que la masa ha descansado, hacemos un cilindro y cortamos en dos partes, una algo mayor que la otra.
- Cubrimos el recipiente de horno que vayamos a usar con papel de horno
- La parte mayor se estira con el rodillo y cuando está la masa finita se pone sobre el recipiente de horno (base de la empanada).
- Rellenamos una vez que el relleno (mejunje) está frío. Dejamos sin rellenar los bordes, que pincelaremos con un poquito de agua.
- Y estiramos con el rodillo la masa que hará de tapa de la empanada.
- Cubrimos el relleno de la empanada con la tapa de la empanada, unimos las dos partes de la empanada, y por el borde, haciendo un pliegue hacia la tapa, para que queden bien unidas.
- Se hace una chimenea, es decir, un agujero en el centro de la tapa (de masa) para que la masa "respire" y no rompa al hornear. Con frecuencia se hace un cordoncillo con un poco de masa sobrante, haciendo un anillo a la chimenea, de forma que se refuerza para que no rompa. El cordoncillo se puede "pegar" a la masa con unas gotas de agua.
- Batimos un huevo y pincelamos la empanada, suavemente, sin que se hagan charcos de huevo.
- Horneamos 10 minutos a 220º y unos 10 a 15 minutos (aproximadamente) hasta que la empanada esté dorada y el pan hecho, sin dejar que se queme.

